Françoise Nielly y su caos arquitectónico

Françoise Nielly es una artista francesa oriunda de Marseille que actualmente vive en París, en el artístico barrio de Montmartre. Con una gran cantidad de colores y con una fuerza pictórica impoluta, logra retratar las expresiones en los rostros humanos que desnudan al detalle los ojos, los ceños fruncidos y unas miradas fijas que penetran en el espectador.

La pintura de Françoise Nielly es exuberante y está cargada de una mordaz lujuria.

Françoise pasó de la publicidad freelance a la pintura y hoy es una de las máximas artistas consagradas. Con sus colores flúo, sus rostros contemporáneos y su técnica casi ruprestre hace que nos sumerjamos en una fusión de colores y líneas perfectamente ordenadas que miran fijo al espectador. Lo hacen parte del escenario y lo asechan debido a su más de metro treinta de lienzo. Si bien el caos de colores y trazos contrasta con la simetría y perfección de los rostros, ella prefiere denominarlo como un caos arquitectónico que no surgió naturalmente sino a través de su influencia y el desarrollo de la técnica.

Las diversas disciplinas que transitó Nielly influenciaron su actual trabajo pero ella destaca una que fue central: Su sentido del espacio y la construcción de la escena que heredó de la arquitectura con su padre. Además, criarse en el sur de Francia en donde la luz y el color le entregan a la percepción un sentido de la atmósfera diferente, fue clave para desarrollar el deseo que dice ser su motor de inspiración.

Françoise pasó de la publicidad freelance a la pintura y hoy es una de las máximas artistas consagradas.

El trabajo de Françoise Nielly expresa una fuerza bruta y una energía vital única que se aumenta debido al tamaño de las piezas. Su obra sintetiza y combina la expresión masculina y femenina en igual forma. Algo no muy fácil de lograr. Sus trazos agresivos y gruesos logran dinámicas propias de la artista que mezclan vitalidad y sensualidad. La pintura de Françoise Nielly es exuberante y está cargada de una mordaz lujuria.

Si uno se sienta frente a la obra percibe que Nielly domina el secreto de que no hay que mostrarlo todo, sino sólo una pequeña parte, la más sugerente. La más icónica. La mirada es el mayor acto de sugerencia, seducción e intimidación que despierta inquietantes pensamientos y provoca que la respiración se agite si el contacto visual se mantiene durante varios minutos. Aquí es donde las dinámicas de sus obras con el espectador adquieren un sentido único.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s